¿Impuestos con causa o castigo disfrazado es el IEPS 2026?
El Paquete Económico 2026 propone una serie de ajustes fiscales que han encendido el debate público. Bajo el argumento de proteger la salud de los mexicanos, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) plantea un incremento histórico al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en productos como bebidas azucaradas, tabaco, videojuegos violentos y apuestas. Pero más allá de la intención, ¿qué implica realmente esta medida para el consumidor, el emprendedor y el tejido social?
Se plantea como futuros cambios en el caso que se aprueben.
Apuestas: de 30% a 50% ad valorem
El IEPS en refrescos y bebidas saborizadas pasará de $1.6451 a $3.0818 por litro, un aumento del 87.3%.
Se incluirán también bebidas con endulzantes no calóricos, como stevia o fruto del monje.
El gobierno estima una recaudación de más de $75,000 millones de pesos, un 73.8% más que en 2025.
El IEPS también se incrementará en:
Tabacos labrados: de 160% a 200% ad valorem
Tabacos hechos a mano: nuevo gravamen del 32% ad valorem
Videojuegos violentos: 8% ad valorem sobre servicios digitales

Para el emprendedor como las tienditas, restaurantes, distribuidores y negocios que giran en torno a estos productos, el impacto será inmediato. No solo por el ajuste en precios, sino por el cambio en hábitos de consumo que, aunque lento, puede modificar la demanda. El reto será reformular estrategias, diversificar oferta y comunicar con transparencia.

¿Qué dice el gobierno?
La narrativa oficial es clara: se trata de una medida de salud pública para combatir enfermedades como obesidad, diabetes, hipertensión y cáncer.
Los recursos recaudados se destinarán al IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, y se espera una reducción del consumo del 7%. Aunque estudios internacionales muestran caídas más significativas (Chile 21%, Reino Unido 30%), el gobierno confía en que el impacto será progresivo.
Además, se plantea que el fortalecimiento de la estructura tributaria permitirá mayores participaciones estatales, lo que se traduciría en más recursos para salud, educación, seguridad e infraestructura.
Subir el precio del refresco sin garantizar agua potable es como cobrar por respirar sin dar oxígeno. El IEPS puede ser una herramienta poderosa, pero su efectividad dependerá de cómo se utilicen los recursos, qué medidas lo acompañen y qué México se tome en cuenta al diseñarlo.
Este no es solo un cambio de impuestos, es un llamado a repensar hábitos, estrategias y narrativas. Si tu marca, tu negocio o tu contenido toca alguno de estos productos, es momento de anticiparte.
