Remesas en 2025: ¿Estabilidad o alerta?
En pleno 2025,el motor invisible de la economía mexicana empieza a fallar. Las remesas, que durante años han sido el salvavidas de millones de familias, hoy enfrentan una caída sin precedentes. Y mientras el SAT busca cerrar boquetes fiscales, el país se pregunta: ¿podemos seguir dependiendo del esfuerzo migrante para sostener nuestras finanzas?
Desplome de remesas.
En el primer semestre de 2025, México recibió 29,576 millones de dólares en remesas, lo que representa una caída del 5.6% respecto al mismo periodo de 2024 una pérdida cercana a los 3,237 millones de dólares.
Este descenso, atribuido en gran parte a las políticas migratorias más restrictivas implementadas por el gobierno de Donald Trump, ha comenzado a golpear directamente a las familias más vulnerables del país.
Para millones de hogares, las remesas no son un ingreso complementario, sino el sustento principal que garantiza acceso a alimentación, vivienda y educación. La baja no solo revela una fragilidad económica, sino también la urgencia de repensar el liderazgo fiscal y social ante un flujo que, por años, ha sido el motor silencioso de la estabilidad nacional.

Evasíon fiscal descontrolada
Mientras las remesas muestran signos de debilitamiento, la evasión fiscal se consolida como el verdadero boquete en las finanzas públicas mexicanas. Entre 2019 y 2024, se estima que el país perdió entre 2.9 y 3 billones de pesos, principalmente por el uso de facturas falsas y esquemas de simulación.
Solo en 2019, el SAT detectó 354,512 millones de pesos en evasión, y el Procurador Fiscal ha señalado pérdidas anuales cercanas a los 500,000 millones de pesos. A esta fuga se suma un fenómeno silencioso: muchas remesas enviadas desde EE.UU. ya no se registran como tales.Fintechs que operan con SPEI convierten los dólares a pesos antes de depositarlos en cuentas mexicanas, haciendo que los depósitos aparezcan como transferencias nacionales, no como remesas internacionales. Esta distorsión complica la trazabilidad financiera y debilita la capacidad del Estado para entender y proteger uno de los flujos más sensibles de la economía.

¿Cómo funciona esta triangulación?
- El transmisor (ej. Remitly, MoneyGram) recibe dólares en EE.UU.
- Transfiere pesos a una Fintech mexicana.
- La Fintech deposita esos pesos vía SPEI en la cuenta del destinatario.
- El banco receptor en México no identifica la operación como remesa, sino como transferencia local
La falta de trazabilidad en el origen de los recursos representa un riesgo creciente para la integridad financiera del país. Al convertir dólares en pesos antes de depositarlos en cuentas mexicanas, algunas Fintech registran estas operaciones como transferencias nacionales en lugar de remesas internacionales.
Esta práctica no solo distorsiona las estadísticas oficiales, sino que también abre la puerta a operaciones con identidades ficticias y dificulta el monitoreo contra el lavado de dinero. Al omitir la clasificación correcta, se incumplen obligaciones de transparencia y control establecidas por el Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), debilitando los mecanismos de supervisión que protegen el sistema financiero.
La combinación entre el desplome de las remesas y el crecimiento descontrolado de la evasión fiscal revela una verdad incómoda: las finanzas públicas mexicanas están en una zona de vulnerabilidad crítica.
México no puede depender eternamente del esfuerzo migrante ni tolerar que empresas fantasmas sigan drenando recursos que deberían fortalecer el desarrollo nacional.
Desde Vandenzza, hacemos un llamado a los líderes, emprendedores y profesionales del país: es momento de ejercer un liderazgo fiscal consciente, ético y estratégico. La trazabilidad, la transparencia y el cumplimiento no son solo obligaciones legales, sino herramientas de transformación.¿Qué papel estás dispuesto a asumir en la transformación fiscal de México?
