¿Errores que cuestan millones? La nueva jurisprudencia fiscal y el caso Salinas Pliego
En México, la fiscalización ha dejado de ser una simple formalidad: hoy representa una batalla constante por demostrar la legitimidad de cada peso recuperado. Una nueva jurisprudencia de la Suprema Corte y el conflicto público entre el Gobierno Federal y Ricardo Salinas Pliego dejan claro que ningún contribuyente, por influyente que sea, queda fuera del escrutinio del SAT.
Nueva jurisprudencia, ¿qué cambios trae?
A finales de junio de 2025, la SCJN publicó una jurisprudencia que redefine el juego fiscal en México: si el SAT niega tu devolución por errores formales, como una e.firma ausente, un domicilio mal registrado o documentación incompleta y no presentas recurso legal a tiempo, pierdes definitivamente el derecho a recuperar ese saldo.
En términos simples, si el SAT rechaza la devolución por motivos como:
- Falta de firma autógrafa o e.firma
- Errores en la documentación adjunta
- Omisiones en el domicilio fiscal o clave de RFC mal escrita
El contribuyente acepta esa negativa sin presentar recurso administrativo o juicio de nulidad, pierde el derecho a solicitar la devolución del mismo saldo posteriormente.


El caso Salinas Pliego ¿evasión, política o justicia fiscal?
La Secretaría de Hacienda, a través del SAT, reclama más de 74 mil millones de pesos en contribuciones pendientes, derivados de diversas auditorías y resoluciones fiscales acumuladas desde 2010. Según reportes de medios como El Universal, Forbes México y Expansión, hay al menos 32 litigios fiscales activos, con sentencias que favorecen al SAT en instancias federales.
Salinas Pliego, por su parte, ha emitido comunicados acusando al gobierno de “extorsión fiscal” y de usar el aparato legal para fines políticos. “La persecución contra mí no es fiscal, es ideológica”, declaró en entrevista con Latinus.
La fiscalía general de la República también ha anunciado investigaciones adicionales por presunto fraude fiscal, aunque aún no se han judicializado.
Un SAT más riguroso y sin espacio para errores.
Ambos temas reflejan una tendencia clara: el SAT está fortaleciendo su postura ante contribuyentes, sean personas físicas, empresas pequeñas o conglomerados multimillonarios. Hoy más que nunca, señalamos que la estrategia fiscal debe ser preventiva:
- Presentar solicitudes de devolución impecables, revisadas por especialistas.
- Impugnar de inmediato cualquier negativa, aunque sea por motivos aparentemente menores.
- Tener respaldo documental y jurídico ante auditorías o revisiones masivas.

En un entorno donde los errores formales eliminan derechos, y donde incluso los empresarios más influyentes enfrentan consecuencias judiciales, la fiscalización ya no distingue entre tamaños: distingue entre preparación y omisión. En México, no solo los grandes errores pesan. Hoy, hasta una firma mal puesta puede costarte el derecho a recuperar tu dinero. ¿Tú estrategia fiscal está lista para este nuevo terreno?
